Distrayendo los ocios en la fortaleza de la soledad (IV)

Este ha sido un verano en el que la coyuntura ha resultado de lo más complicada, teniendo en cuenta que vivimos una situación de pandemia mundial y no parece que vayamos a tener un remedio a corto o medio plazo. Así pues, pese a que desde el 21 de junio se dio por terminado el estado de alarma en España y nos encontramos dentro de la «nueva normalidad», he procurado mantener el aislamiento prudencial siempre que ha sido posible. Mala medida no ha resultado, dado que en mi localidad los contagios se están prodigando. Sea como fuere, pasar tanto tiempo en casa estos últimos meses me ha permitido practicar actividades menos sociales, pero no por ello menos gratificantes. Como en otras ocasiones, voy a hacer un resumen de las mismas, que abarcaría un periodo desde mediados de mayo hasta septiembre: Escritura Una parte considerable de mi tiempo estival lo he ido dedicando a concluir proyectos que tenía en marcha. A finales de julio acabé de redactar el texto de La prueba de Lenzen ...